Tirion fue uno de los primeros Caballeros de la Mano de Plata elegidos por el arzobispo Alonsus Faol antes de que comenzara la Segunda Guerra. Luego se convirtió en el Lord de la Fortaleza de Mardenholde en Hearthglen antes de que le fueran quitados sus tÃtulos y fuese exiliado por defender al orco, Eitrigg.
El incidente de Eitrigg
Como el gobernador de la provincia de Hearthglen, Tirion vivÃa una vida cómoda, era muy respetado por todos y amado por su esposa Karandra y su hijo Taelan. Ambos, gran guerrero y un gobernador justo, Tirion tenÃa gran fama y renombre por todo el reino de Lordaeron. A pesar de su aclamado valor militar, la experiencia de Tirion como paladÃn durante la invasión orca le habÃa enseñado el valor de la paz. Luego de que las guerras terminaran, Tirion oraba todas las noches para que el conflicto no volviese para amenazar a sus seres queridos.
Un dÃa, encontró a un orco ermitaño viviendo en una torre abandonada. Los dos combatieron inmediatamente, y se intercambiaron golpes hasta que una parte de la torre en ruinas colapsó sobre Tirion, dejándole inconsciente. Despertó en su cama varios dÃas después, y descubrió que habÃa sido encontrado, mal herido, atado a la grupa de su corcel, y que habÃa sido sanado por su ambicioso segundo al mando, Barthilas.
Dándose cuenta de que el orco le habÃa salvado, Tirion salió de la fortaleza y volvió sobre sus pasos hacia la torre en ruinas. El orco, Eitrigg, le contó a Tirion que antes de venir a Azeroth, los orcos habÃan sido una noble sociedad basada en el chamanismo. Después de la guerra, abandonó la Horda corrupta. Tirion, viendo gran honor en Eitrigg, prometió mantener su existencia en secreto, volvió con su gente y les informó que el orco habÃa sido despachado y que ya no era una amenaza.
Barthilas no estaba tan confiado, y llamó a Saidan Dathrohan para que viniese y se encargase del problema el mismo. Dathrohan siguió los rastros y comandó a un grupo de cazadores hacia el bosque, donde encontraron a Eitrigg. Durante la captura del orco, Tirion luchó contra los hombres de Dathrohan, incitando a Barthilas quien notó con regocijo que sus acciones eran las de un traidor. Tirion fue llevado a Stratholme, para ser enjuiciado.
A pesar de las plegarias de Karandra para que olvidase su honor y le dijera al jurado lo que querÃan oÃr, Tirion, esperando ser un ejemplo para su hijo, le contó a la corte todo lo que habÃa sucedido exactamente. Al final, el jurado: el Almirante Daelin Proudmoore, el archimago Antonidas, el Arzobispo Alonsus Faol y el prÃncipe Arthas Menethil que a pesar de que habÃa atacado a soldados de la Alianza, ya no podÃa ser un miembro de la Mano de Plata, y fue condenado al exilio. Uther the Lightbringer hizo una ceremonia para quitarle a Tirion sus poderes y enviarlo a casa para que fuera por provisiones.
Desesperado por prevenir que Eitrigg fuera ejecutado por crÃmenes de guerra, Tirion cabalgó hacia Stratholme, donde atacó a los guardias de Eitrigg. Para su sorpresa, todos aún le obedecÃan, hasta que un grupo de orcos invadió la ciudad. Tirion usó la distracción para liberar a Eitrigg y escapar de la ciudad.
Cuando llegaron al bosque, Tirion vio que Eitrigg estaba cerca de morir, e hizo la única cosa que podÃa hacer, llamar a los poderes de la Luz para curar al orco que lo habÃa sanado. Para su sorpresa, todavÃa tenÃa los poderes y la bendición de la Luz, y Eitrigg se salvó.
Luego se encontraron abruptamente rodeados por orcos, y por el nuevo jefe, Thrall se acercó hacia Eitrigg y le invitó a unirse de nuevo a la Horda, la cual habÃa sido devuelta a sus principios chamanÃsticos una vez más. Eitrigg estuvo más que encantado de aceptar.
Tirion se mantuvo en Lordaeron, para ver a su hijo Taelan unirse a la orden de la Mano de Plata. Su hijo luego se convirtió en el Lord de Mardenholde. La esposa de Tirion le contó a Taelan que su padre habÃa muerto, e incluso lo llevo hasta una tumba falsa en el Undercroft, donde Taelan enterró un martillo de juguete que su padre le habÃa regalado.
Exiliado y de regreso
“Siéntete aliviado. La Orden ha sido reinstaurada. Voy a tomar posesión del cargo de Alto Señor de la nueva Mano de Plata.”
Tirion vivió exiliado, incluso durante la Tercera Guerra, en una pequeña granja, en el noreste de lo que vino a convertirse en las Tierras de la Plaga, en las costas del RÃo Thondroril con su confiable corcel, Mirador. También podÃa encontrársele merodeando el camino hacia Hearthglen. Fue durante este tiempo que Uther fue asesinado, dejando a Tirion y al presumible muerto Turalyon como los últimos dos de los primeros cinco miembros y fundadores de la Mano de Plata.
Más tarde, se empezó a preocupar cuando encontró que su hijo, Taelan, se habÃa unido a la cruzada Escarlata, y que incluso se convirtiera en HighLord de esta. Aún asÃ, se mantuvo vigilando a su hijo desde lejos, e incluso enlistó a varios aventureros para ayudarlo cuando Taelan y otros cruzados quedaron atrapados en una pequeña villa llamada Cinderhome, rodeados por agentes del Azote que trataron de interrumpir los intentos de los cruzados por retomar el área. Luego, Tirion y el grupo de aventureros, se dieron a la tarea de recolectar memorias del pasado de Taelan, que finalmente, habÃan convencido a su hijo de abandonar la Cruzada, solo para verlo morir en el intento, asesinado por el Alto Inquisidor Isilien. Motivado por la muerte de su hijo, Tirion decidió reformar la orden original de la Mano de Plata como una fuerza del bien en el mundo.
CortesÃa: Wiki MIso
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